El grupo Rossignol, de propiedad noruega, respaldado por Altor Equity Partners, ha presentado su plan Ascension 2026 en un intento por lograr una facturación de 500 millones de euros (584 millones de dólares) para finales del año fiscal 2026. El plan consiste en implementar una estrategia industrial más respetuosa con el medio ambiente para sus fábricas de esquí, ampliar su oferta en ropa y calzado e introducir un nuevo concepto de tienda. Vincent Wauters, director general del Grupo Rossignol, cree que es crucial que todas las marcas del grupo compartan un valor y una proyección emocional común. La empresa ya se ha deshecho de varios negocios secundarios para volver a centrarse en su negocio principal de equipamiento para deportes de invierno.

Wauters pone un fuerte énfasis en el papel de las montañas en la identidad de marca de Rossignol y pretende encarnar plenamente los aspectos inspiradores de las montañas a través de la estética, la semántica y el valor. La empresa ve potencial de crecimiento en sus líneas de ropa y calzado, así como en el mercado après-ski. Rossignol planea adoptar un enfoque activo versátil para varias estaciones incorporando actividades como andar en bicicleta para atraer a una base de consumidores más amplia.

Además de ampliar su oferta de productos, Rossignol también está dando prioridad a su imagen de marca y sus colaboraciones. Wauters reconoce la importancia de la autenticidad y el enfoque, al mismo tiempo que ve el potencial de colaboración y desfiles en el futuro. Considera las colaboraciones como herramientas efectivas para generar entusiasmo y creatividad, pero enfatiza la necesidad de un marco sólido antes de llevar a cabo tales proyectos.

En términos de distribución, Rossignol ha introducido un nuevo concepto de tienda llamado Start Gate, cuyo objetivo es crear un viaje emocional para los clientes. Actualmente operativas en Bex, Suiza y Bromont, Canadá, las tiendas Start Gate están ubicadas estratégicamente en la ruta entre la ciudad y las montañas, capturando el momento en que los clientes pasan de la anticipación a la experiencia real.

Rossignol apunta a un enfoque omnicanal de distribución, con igual enfoque en el comercio electrónico y la venta al por mayor. La empresa quiere garantizar que las experiencias de compra online y en tienda estén a la par y pretende aumentar las ventas directas hasta representar el 15% de su facturación total. Actualmente, las ventas directas representan el 10% de la facturación y los textiles aportan más del 40%.

Con su plan Ascensión 2026, Rossignol también destaca su compromiso con la sostenibilidad. La empresa aspira a producir esquís más ecorresponsables y ya ha introducido esquís reciclables en 2022. Wauters cree que es imperativo evaluar todas las operaciones establecidas, especialmente a la luz de la crisis de Covid-19, y analizar los valores y la articulación de la marca. Para justificar los aumentos de precios, Rossignol ha trasladado a sus precios el impacto del aumento de los costes de los materiales, asumiendo la responsabilidad del aumento de costes.

De cara al futuro, Wauters confía en las perspectivas de crecimiento del grupo. Él cree que hay un gran interés en las montañas como un escape de los acontecimientos mundiales actuales y un lugar para recargar energías. Si bien la temporada de verano ha sido desafiante para las ventas de ropa, Wauters espera un crecimiento en las ventas de equipos y anticipa un cambio positivo en los niveles de existencias. Rossignol está introduciendo nuevos productos en ropa de esquí y expandiéndose a nuevos segmentos como calzado y mochilas.

Enlaces útiles:
1. Sitio web oficial del Grupo Rossignol
2. Sitio web oficial de Altor Equity Partners