La Hudson's Bay Company (HBC), propietaria de Saks Fifth Avenue, ha anunciado que pasará a ser privada tras llegar a un acuerdo con determinados accionistas minoritarios. Según el acuerdo, HBC comprará acciones en poder de estos accionistas minoritarios a un precio de 11 dólares canadienses (8.46 dólares) por acción en efectivo. El acuerdo fue posible después de que Catalyst Capital Group, el mayor accionista minoritario de HBC, aceptara votar a favor de la transacción.

La decisión de privatizar la empresa se produjo después de que un grupo de inversores de HBC, encabezados por el presidente ejecutivo Richard Baker, se acercara a los accionistas minoritarios del minorista. Este grupo, que incluye al postor rival Catalyst Capital, propuso aumentar la oferta pública de adquisición a aproximadamente 11 dólares canadienses por acción, frente a la oferta anterior de 10.30 dólares canadienses.

El acuerdo entre HBC y sus accionistas minoritarios aún está sujeto a la aprobación en una junta especial de accionistas que tendrá lugar el próximo mes. Si se aprueba, este acuerdo permitirá a HBC seguir adelante con sus planes de convertirse en una empresa privada.

Esta medida llega en un momento desafiante para HBC y la industria minorista en su conjunto, ya que el auge del comercio electrónico plantea desafíos importantes para los minoristas tradicionales. Al volverse privada, HBC espera obtener más control sobre sus operaciones y tomar decisiones estratégicas que le ayudarán a afrontar estos desafíos de forma eficaz.

La privatización ofrece varias ventajas para HBC. Como empresa privada, HBC podrá centrarse en sus objetivos a largo plazo sin la presión de cumplir con las expectativas de ganancias trimestrales o complacer a los accionistas externos. Esta nueva libertad permitirá a HBC invertir en iniciativas que impulsen el crecimiento y la innovación. Además, ser privado permitirá a HBC tomar decisiones y adaptar su modelo de negocio más rápidamente, brindando flexibilidad en un panorama minorista en constante evolución.

Sin embargo, volverse privado también presenta desafíos. HBC deberá garantizar la transparencia y mantener la confianza de sus partes interesadas sin el escrutinio de los mercados públicos. También tendrá que encontrar fuentes alternativas de financiación, ya que ya no tendrá acceso a los mercados de capitales. Sin embargo, con el apoyo de sus accionistas, HBC sigue siendo optimista sobre el futuro y cree que volverse privada es la medida correcta para asegurar su éxito a largo plazo.

HBC, fundada en 1670, tiene una rica historia y es una de las empresas más antiguas de Norteamérica. Su decisión de volverse privada significa un nuevo capítulo en su viaje. Al tomar el control de su destino y tomar decisiones estratégicas, HBC pretende asegurar su posición como minorista líder en el panorama minorista que cambia rápidamente.

Enlaces útiles:
Sitio web de la Compañía de la Bahía de Hudson
SEC: volverse privado