Frasers Group, la empresa matriz de cadenas minoristas populares como House of Fraser y Sports Direct, ha anunciado que retendrá los pagos del alquiler hasta que se puedan reanudar las operaciones normales. Esta decisión se produce cuando las tiendas de la compañía se vieron obligadas a cerrar durante el cierre del Reino Unido e, incluso ahora que han reabierto, todavía están lidiando con los efectos de la reducción de la afluencia de público y las regulaciones de distanciamiento social.

Según un informe de Estates Gazette, Frasers Group envió una carta a sus propietarios explicando su postura. La empresa argumenta que las obligaciones de alquiler deberían haberse suspendido durante el período de bloqueo porque la imposibilidad de comerciar invalidaba los contratos de arrendamiento originales.

Esta medida de Frasers Group refleja una tendencia más amplia entre los minoristas que actualmente están negociando condiciones de alquiler más favorables con sus propietarios debido a las difíciles condiciones comerciales. En algunos casos, las empresas han recurrido a la administración y a la recompra de sus activos para renegociar acuerdos.

La negativa de Frasers Group a pagar el alquiler subraya la inmensa tensión a la que se enfrentan los minoristas como resultado de la pandemia de COVID-19. Dado que las medidas de distanciamiento social aún están vigentes y la confianza de los consumidores sigue siendo baja, muchas empresas están luchando por generar suficientes ingresos para cubrir sus costos operativos.

Para ayudar a superar estos tiempos difíciles, la industria minorista exige un mayor apoyo del gobierno y los propietarios. Las reducciones o suspensiones de los alquileres proporcionarían un alivio muy necesario a los minoristas y mejorarían sus posibilidades de supervivencia hasta que mejoren las condiciones comerciales.

Sin embargo, la decisión de Frasers Group de no pagar el alquiler hasta que el negocio vuelva a la normalidad tendrá implicaciones importantes para sus propietarios. Sin los ingresos del alquiler, los propietarios también pueden enfrentar dificultades financieras, lo que podría conducir a una crisis más amplia en el mercado inmobiliario comercial.

Para superar estos desafíos, es necesario un enfoque colaborativo. Los propietarios e inquilinos deben trabajar juntos para encontrar soluciones mutuamente beneficiosas que garanticen la supervivencia de las empresas y mantengan la estabilidad en el mercado inmobiliario. Sólo a través de la cooperación y la flexibilidad podrá la industria minorista capear la tormenta y emerger más fuerte en el panorama pospandémico.

Enlaces útiles:
1. Apoyo gubernamental al comercio minorista durante los cierres por coronavirus
2. Estates Gazette: el futuro del sector minorista